Evaluación técnica del techo: revisamos el tipo de cubierta, materiales vigentes, estado estructural, la orientación y la exposición al sol para determinar los puntos críticos de calor/frío.
Asesoría sobre materiales aislantes apropiados según el tipo de techo (chapa metálica, planchas, tejas, techumbre de policarbonato, etc.).
Instalación profesional del aislante térmico: puede incluir láminas, mantas térmicas, paneles, espuma u otros materiales que detienen la transferencia de calor y mantienen la temperatura interior más estable.
Sellado de bordes, uniones, tornillería o elementos por donde podría filtrarse o transmitirse energía térmica indeseada.
Verificación del aislamiento una vez instalado, asegurando un desempeño óptimo ante variaciones climáticas.